Helados Tradicionales Mexicanos

Descubre los helados
tradicionales de México.

Una tradición mexicana convertida en una experiencia que querrás repetir.

La técnica

Primero, ¿qué es una nieve?

En México, una nieve no es simplemente helado. Es parte de una tradición que se disfruta desde hace generaciones y que está profundamente ligada a nuestros sabores, nuestros pueblos y nuestra forma de compartir.

Las nieves de garrafa se elaboran artesanalmente mediante una técnica tradicional que utiliza una garrafa, hielo y sal para enfriar y trabajar la mezcla hasta conseguir su textura característica.

Pero, ¿qué hace que una nieve sea una nieve?

¿GELATO? ¿GRANIZADO? ¿NIEVE?

Aunque puedan parecer similares, no son lo mismo.

El gelato, sorbete o granizados tienen sus propias técnicas de elaboración. La nieve mexicana parte de otra tradición: la garrafa, el movimiento manual y una forma de preparar la mezcla que da lugar a una textura y una experiencia propias.

Y también está lo más importante: sus sabores. Fruta y pulpa natural, flores, semillas, dulces e ingredientes profundamente ligados a la gastronomía mexicana convierten cada nieve en una pequeña forma de conocer México.

Una técnica propia. Sabores con historia. Una tradición que sigue viva.

Nieve preparándose en una garrafa
Hielo y sal alrededor de la garrafa
Textura final de una nieve de garrafa

¿QUÉ LAS HACE TAN ESPECIALES?

La técnica. Cada nieve de garrafa pasa por un proceso artesanal donde cada elemento cumple su función: la garrafa, el hielo, la sal y el movimiento constante.

Pasa el cursor para saber el proceso ↓Toca cada paso para saber el proceso ↓

Origen

Una tradición que sabe a México.

  1. Siglos antes de la Colonia

    El frío ya formaba parte de la historia

    Mucho antes de las heladerías, en México ya se aprovechaba la nieve de las montañas para enfriar bebidas y preparaciones. Cuenta la leyenda que Moctezuma recibía nieve traída desde las cumbres del Popocatépetl, transportada hasta el Valle de México, donde se mezclaba con frutas, miel y otros ingredientes para crear preparaciones refrescantes. Con el tiempo, esta tradición de llevar la nieve de las montañas hasta las ciudades se convirtió en parte de la historia que dio origen a las nieves de garrafa.

    Portadores llevando hielo de los volcanes hacia la ciudad
    Dato curioso

    Conseguir hielo era todo un reto: tenía que transportarse desde zonas de montaña hasta las ciudades.

  2. Siglo XVI–XVII · La Colonia

    La nieve se convierte en oficio

    Durante la época colonial, el hielo natural comenzó a abastecer las ciudades de la Nueva España. Su producción, distribución y venta llegaron a estar controladas por el llamado “estanco de la nieve”. En 1620 aparece el primer nevero registrado en México: Leonardo Leaños.

    Nevero picando hielo en un puesto de la Nueva España
    Dato curioso

    Un “nevero” era la persona que elaboraba y vendía nieves.

  3. 1822–1884 · De lujo a tradición

    El hielo llega a más personas

    En 1822 desapareció el estanco y el acceso al hielo se hizo más libre. Con el tiempo, las nieves dejaron de ser un producto reservado para unos pocos y comenzaron a formar parte de la vida cotidiana. En 1884 nació la Feria de la Nieve de Tulyehualco, una tradición que continúa hasta hoy.

    Barrica de madera llena de hielo en un mercado frente a la catedral
    Dato curioso

    Durante años, parte del hielo utilizado para estas preparaciones procedía de volcanes como el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl.

  4. Siglo XX · Hasta hoy

    Una tradición que sigue girando

    Durante el siglo XX, las nieves pasaron de los vendedores ambulantes a neverías y negocios familiares. Las recetas, los sabores y la técnica artesanal comenzaron a transmitirse de generación en generación. Hoy, la garrafa sigue siendo una de las formas más tradicionales de preparar nieve en México.

    Nevero sirviendo nieve a niñas y niños en un puesto tradicional
    Dato curioso

    La sal nunca toca la nieve: se añade al hielo que rodea la garrafa para que alcance una temperatura más baja.

Y entonces pensamos:
¿por qué esta tradición no podía viajar también fuera de México?

Nuestra historia

Una historia que sabe a casa

México · las tardes de siempre

Hay recuerdos que se quedan en cosas muy sencillas.

En una plaza después de comer. En un domingo en familia. En el sabor de una nieve de mango, limón o mantecado compartida entre varias cucharas.

Para mí, las nieves siempre estuvieron ahí.

Una plaza, un domingo en familia en México
México
Foto de archivo familiar: los Aurelio Arteta
Archivo familiar
De España a México

Nuestra historia familiar, sin embargo, comenzó mucho antes y muy lejos de aquí. Durante la Guerra Civil Española, mi tatarabuelo, Aurelio Arteta, y su hijo, que llevaba su mismo nombre, cruzaron el océano rumbo a México.

Allí encontraron un hogar y construyeron una nueva vida. Varias generaciones después, México siguió siendo nuestro hogar.

Madrid · 2024

Hasta que un día nos tocó hacer el viaje en dirección contraria.

En septiembre de 2024 llegué a Madrid. Un año después, llegó también mi hermana. Y fue aquí, lejos de México, cuando empezamos a darnos cuenta de cuánto echábamos de menos aquellas cosas que parecían tan cotidianas.

Entre ellas, las NIEVES.

Echábamos de menos la garrafa, los sabores, su textura. Pero, sobre todo, lo que ocurría alrededor de ellas.

Porque no recordamos una sola mala tarde con una nieve en la mano.

Las hermanas en Madrid
Madrid
Mamá preparando nieves en casa
En casa
En casa

Así que mi madre aprendió a prepararlas.

Primero para sus hijas, sus vecinos y sus amigos. Y después, para dejarnos recuperar un pedacito de aquellas plazas, aquellos pueblos y aquellas tardes de domingo en México.

Con el tiempo, empezamos a pensar que quizá esos recuerdos no tenían por qué quedarse solo en nuestra familia.

Que quizá podíamos compartirlos.

Y así nació NIEVES.

No queremos hacer simplemente un helado. Queremos traer una tradición mexicana, sus sabores y su manera de hacerse, y descubrir qué recuerdos puede crear aquí.

Porque quizás, algún día, alguien recuerde una tarde en Madrid con una nieve en la mano de la misma manera que nosotras recordamos las nuestras.

Somos NIEVES.

El producto es solo el principio.

Una marca mexicana que quiere llevar al mundo una forma de disfrutar, compartir y descubrir México.

  • Autenticidad

    México, sin disfraces.

    Respetamos el origen, la técnica y aquello que hace únicas a nuestras nieves.

  • Tradición

    Lo tradicional también puede evolucionar.

    Preservamos una forma de hacer que viene de México, sin dejar de llevarla hacia nuevos lugares.

  • Hospitalidad

    Aquí vienes a quedarte un rato.

    Queremos que cada persona se sienta bienvenida, descubra algo nuevo y quiera volver.

  • Cultura

    México se descubre en cada detalle.

    Sabores, ingredientes, historias y experiencias que acercan México sin convertirlo en cliché.

  • Experiencia

    El producto es solo el principio.

    Queremos que una nieve se convierta en un momento: algo que pruebas, recuerdas y compartes.

¿A qué sabe México?

Empieza por aquí.

Nieves de agua y de leche preparadas en garrafa, como en México.

Nieves de agua

  • Fruta natural
    Nieve de garrafa de limón
    Nieve de agua

    Limón

    Fresca, cítrica y ligera.

  • Fruta natural
    Nieve de garrafa de frutos rojos
    Nieve de agua

    Frutos rojos

    Dulce, frutal y refrescante.

  • Fruta natural
    Nieve de garrafa de mango
    Nieve de agua

    Mango

    Intenso, tropical y jugoso.

  • Nieve de garrafa de pulparindo
    Nieve de agua

    Pulparindo

    Ácido, dulce y con carácter.

  • Flor natural
    Nieve de garrafa de jamaica
    Nieve de agua

    Jamaica

    Floral, refrescante y ligeramente ácida.

Nieves de leche

  • Vainilla real
    Nieve de garrafa de mantecado
    Nieve de leche

    Mantecado

    Cremosa, suave y tradicional.

  • Cacao mexicano
    Nieve de garrafa de chocolate mexicano
    Nieve de leche

    Chocolate mexicano

    Chocolate con el sabor característico del chocolate mexicano.

  • Nieve de garrafa de mazapán
    Nieve de leche

    Mazapán

    Dulce, tostado y con sabor a cacahuate.

  • Cajeta artesanal
    Nieve de garrafa de cajeta
    Nieve de leche

    Cajeta

    Cremosa, caramelizada y profundamente mexicana.

  • Nieve de garrafa de rompope
    Nieve de leche

    Rompope

    Dulce, cremoso y con el carácter del tradicional rompope.

México está en los detalles.

No queremos decorar México. Queremos compartirlo.

Fruta fresca e ingredientes en un mercado mexicano
Garrafa artesanal
Manos preparando nieve
Textura de hielo
Packaging de NIEVES
Color y textura de una nieve
Detalle de sabor
Sucursales

¿Dónde encontrarnos?

Ven a probar una nieve de garrafa y quédate un rato.

Esto apenas comienza.

Queremos llevar las nieves tradicionales mexicanas mucho más lejos.

De una primera tienda a una comunidad. De una comunidad a una marca. Y de una marca a nuevas ciudades.

¿Quieres llevar NIEVES a tu ciudad?

Estamos construyendo una marca de helados tradicionales mexicanos con vocación internacional. Si quieres conocer nuestro modelo de franquicia, nos encantará hablar contigo.

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